El cardenal ghanés Peter Turkson dijo en 2010 que no estaba preparado para convertirse en papa y que tal vez, la Iglesia católica tampoco estaba lista. Pero más de 15 años después, este influyente prelado africano se perfila como uno de los favoritos.
“No me gustaría ser el primer papa negro. Creo que lo pasaría mal”, afirmó entonces, pero tras la muerte de Francisco el lunes, a las puertas de que se abra el cónclave para elegir a su sucesor, el nombre de este cardenal africano está en boca de todos.
No me gustaría ser el primer papa negro. Creo que lo pasaría mal
Turkson no es el único posible candidato africano en el cónclave para elegir al sucesor de Francisco ni tampoco sería el primer pontífice de ese continente. El papa Víctor, que dirigió la Iglesia entre 189 y 199, era del norte de África.
Pero a medida que aumenta el porcentaje de fieles africanos frente a una Europa envejecida y cada vez más secular, vuelve el debate sobre si la Iglesia está preparada para su primer papa negro.
“Se está reforzando la sensación de que si el papa debe ser una autoridad global, tiene que proceder de la Iglesia global”, afirma Miles Pattenden, historiador del catolicismo.
OTROS NOMBRES ‘PAPABLES’
Turkson nació en una familia humilde de diez niños y fue el primer clero de Ghana en convertirse en cardenal, en 2003.
En 2008 ejerció de mediador en un consejo de paz después de unas ajustadas elecciones que amenazaban con desembocar en violencia. También ejerció funciones de alto nivel en la burocracia vaticana.
Recientemente ha mostrado un tono más moderado en la cuestión de los derechos LGBT+, criticando a políticos ghaneses que afirmaban que las relaciones entre personas del mismo sexo no eran nativas de África.
En 2023 defendió en la cadena británica BBC que “la gente LGBT no debe ser criminalizada porque no ha cometido ningún crimen”.
Eso puede resultar más asumible para los sectores moderados que la retórica del guineano Robert Sarah, un cardenal tradicionalista ensalzado por los conservadores que ha comparado el aborto, “el fanatismo islámico” y la homosexualidad con la ideología nazi.